Conservando el esplendor de su grifo clásico con acabado PVD
Cuando elige un acabado PVD (Deposición Física en Fase Vapor) de Slion, está invirtiendo en una fusión de tecnología de alto vacío y artesanía artística. Aunque nuestros recubrimientos PVD están diseñados para ser más duros que el zafiro, conservar su profundo brillo clásico requiere un enfoque específico que evite productos químicos agresivos y fricción abrasiva.
El secreto para conservar ese «brillo de exposición» radica en la sencillez. Para el mantenimiento diario, siempre adopte la filosofía «Menos es más». Un rápido pasada con un paño suave de microfibra tras cada uso es la forma más eficaz de prevenir manchas de agua y acumulación de minerales. Si la superficie requiere una limpieza más profunda, bastará con una solución suave de jabón líquido neutro en pH y agua tibia. Enjuague siempre a fondo y, lo más importante, seque inmediatamente la pieza con un paño limpio.
Para proteger la integridad del acabado y el mecanizado de alta precisión que hay debajo, debe evitar estrictamente «La lista negra»: lejía, amoníaco y desincrustantes ácidos para sarro. Estas sustancias pueden provocar una reacción química que empaña de forma permanente la capa de PVD. Asimismo, nunca utilice estropajos ni cepillos rígidos; incluso un arañazo microscópico puede comprometer, con el tiempo, la profundidad visual del acabado.
En Slion, nuestras superficies mecanizadas con precisión son tan lisas que la suciedad no tiene dónde esconderse. Al seguir estos consejos profesionales de mantenimiento, garantiza que sus accesorios de baño de lujo sigan siendo, durante décadas, una pieza central atemporal de elegancia y fiabilidad.

